[{"content":"Crítica política, crítica musical, pensamientos, ideas y todo lo que me dé por escribir.\n","date":null,"permalink":"/","section":"Alegorías","summary":"\u003cp\u003eCrítica política, crítica musical, pensamientos, ideas y todo lo que me dé por escribir.\u003c/p\u003e","title":"Alegorías"},{"content":"","date":null,"permalink":"/posts/","section":"Archivo","summary":"","title":"Archivo"},{"content":"","date":null,"permalink":"/categories/","section":"Categories","summary":"","title":"Categories"},{"content":"Cuando se habla de Schumann suele imponerse una imagen casi caricaturesca: \u0026laquo;el compositor loco que intentó modificar su propio cuerpo para alcanzar un ideal virtuoso\u0026raquo;. Esta lectura psicologista individualiza lo que en realidad es un fenómeno histórico y estructural. Schumann no compone desde la extravagancia o el virtuosismo desmedido, sino desde una conciencia estética y filosófica profundamente romántica en la que identidad, literatura y música se entrelazan generando así un discurso adecuado producto de las condiciones que refleja en su música: las del individuo burgués escindido, reflexivo y autoconsciente.\nLa Davidsbündlertänze no es simplemente una colección de piezas para piano solo; constituyen algo parecido a la complejidad emocional similar a la que una araña puede tejer su telaraña. La \u0026laquo;Cofradía de David\u0026raquo; funciona como síntoma de resistencia artística frente al filisteísmo cultural de su tiempo: a la pérdida de la innovación artística. En este marco emergen Eusebius y Florestan, figuras que no deben leerse solo como alter egos personales, sino como sujetos discursivos que dramatizan la subjetividad característica del artista romántico.\nLa pieza No. 2, \u0026laquo;Innig\u0026raquo; (íntima), atribuida a Eusebius, resume esa interioridad. Desde el inicio, una semifrase de apenas dos compases presenta un motivo que se repite casi de manera insistente. Esta repetición no es un recurso ornamental: genera una tensión suspendida que se libera apenas de manera breve en el tercer compás. La reiteración inmediata, aunque abreviada, intensifica la sensación de tensión, irónicamente. Es el reflejo de una retórica que atiende a la obsesión.\nLa repetición aquí puede leerse como gesto psicológico: el motivo parece girar sobre sí mismo, como un pensamiento que no logra irse. Hay fragilidad, pero también una forma de reafirmación. Eusebius no es simplemente melancólico; es contemplativo, casi ensimismado. La estructura musical reproduce ese movimiento interior, donde cada retorno del material inicial profundiza la introspección y la sabiduría sobre sí mismo.\nEn la sección central, el cambio al modo mayor, particularmente hacia la región del IV, introduce un matiz luminoso. No rompe con la identidad del personaje, sino que la complejiza. El mismo motivo reaparece, pero prolongando sus cadencias: las frases respiran más, se expanden, como si el pensamiento encontrara momentáneamente un espacio para soñar. La obsesión inicial se transforma en una libertad ideal.\nSin embargo, el autor nos recuerda que esta claridad es transitoria. El retorno del material inicial en la coda es dramático. La música vuelve a su centro introspectivo, reafirmando que la subjetividad de Eusebius está marcada por esa tensión entre ensueño y repliegue. La melancolía no desaparece: se vuelve característica. No hay resolución heroica, sino reafirmación de la interioridad como único espacio de coherencia posible, sin contradicciones, ideal.\nAsí, \u0026laquo;Innig\u0026raquo; no solo retrata un temperamento, sino que encarna la estética romántica de la interioridad. En pocos compases, Schumann logra que forma, motivo y carácter existan en una unidad discursiva donde lo musical es inseparable de lo psicológico.\n","date":"21 de septiembre de 2026","permalink":"/posts/davidsbundlertanze-innig-schumann/","section":"Archivo","summary":"\u003cp\u003eCuando se habla de Schumann suele imponerse una imagen casi caricaturesca: \u0026laquo;el compositor loco que intentó modificar su propio cuerpo para alcanzar un ideal virtuoso\u0026raquo;. Esta lectura psicologista individualiza lo que en realidad es un fenómeno histórico y estructural. Schumann no compone desde la extravagancia o el virtuosismo desmedido, sino desde una \u003cstrong\u003econciencia estética y filosófica profundamente romántica\u003c/strong\u003e en la que identidad, literatura y música se entrelazan generando así un discurso adecuado producto de las condiciones que refleja en su música: las del individuo burgués escindido, reflexivo y autoconsciente.\u003c/p\u003e","title":"Crítica a Davidsbündlertänze, Op. 6 No. 2 «Innig», de Robert Schumann"},{"content":"El gusto musical suele presentarse como una preferencia individual, como si cada persona eligiera de manera libre y autónoma aquello que considera \u0026laquo;buena música\u0026raquo;. Sin embargo, al observar el fenómeno con mayor atención, resulta evidente que el gusto no se forma de manera aislada. Está condicionado por el entorno social, por las prácticas culturales y por las condiciones materiales que determinan qué música circula y qué música es escuchada con mayor frecuencia.\nEl oído no se forma en el vacío. Las personas desarrollan su sensibilidad musical a partir del hábito, de la repetición y de la convivencia constante con determinados estilos. Aquello que se escucha de forma cotidiana termina por convertirse en referencia estética. De este modo, lo que una sociedad considera bello o valioso musicalmente no depende únicamente de la sensibilidad individual, sino de los repertorios disponibles, de los espacios donde se interpreta la música y de los circuitos que permiten su difusión.\nEn este sentido, el gusto musical está estrechamente relacionado con las condiciones de producción y circulación de la música. Las instituciones educativas, los teatros, las academias, los medios de difusión y las industrias culturales desempeñan un papel fundamental en la formación de la sensibilidad del público. Estas estructuras determinan qué repertorios se enseñan, qué estilos se interpretan con mayor frecuencia y qué tradiciones se presentan como modelos de referencia. Por lo tanto, el gusto no surge únicamente del juicio personal del oyente, sino de un proceso social en el que intervienen relaciones culturales, económicas e institucionales.\nAsimismo, las preferencias musicales colectivas también se ven influenciadas por fenómenos como la moda, la opinión pública y las dinámicas de legitimación cultural. Muchas veces las personas adoptan ciertas posiciones estéticas no tanto por un conocimiento profundo del arte, sino por la presión del entorno social o por el deseo de integrarse a una corriente cultural dominante. En este sentido, el gusto musical también puede entenderse como un reflejo de relaciones de poder dentro del campo cultural, donde ciertos estilos adquieren mayor prestigio mientras otros quedan relegados.\nDesde esta perspectiva, el gusto musical no es simplemente una cuestión de sensibilidad individual, sino un fenómeno que se produce históricamente a partir de las condiciones materiales que hacen posible la producción, circulación y enseñanza de la música. Comprender el gusto de esta manera permite reconocer que nuestras preferencias estéticas no solo hablan de nuestras inclinaciones personales, sino también de las estructuras culturales y sociales que han moldeado nuestra forma de escuchar.\n","date":"21 de septiembre de 2026","permalink":"/posts/el-gusto-musical/","section":"Archivo","summary":"\u003cp\u003eEl gusto musical suele presentarse como una preferencia individual, como si cada persona eligiera de manera libre y autónoma aquello que considera \u0026laquo;buena música\u0026raquo;. Sin embargo, al observar el fenómeno con mayor atención, resulta evidente que \u003cstrong\u003eel gusto no se forma de manera aislada\u003c/strong\u003e. 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Primero enlistamos las aplicaciones que tenemos instaladas por medio de Snap:\nsnap list Después vamos desinstalando una por una las aplicaciones que tengamos, dejando hasta el final snapd:\nsudo snap remove --purge nombre-del-paquete Limpiamos la caché de Snap:\nsudo rm -rf /var/cache/snapd/ Una vez desinstaladas todas, confirmamos con:\nsnap list Si la salida es No snaps are installed yet. Try 'snap install hello-world'., vamos bien.\nNota (2026): en las versiones actuales de Ubuntu ya no hace falta desmontar los volúmenes de Snap a mano según la versión (/snap/core/xxx en 20.04, /var/snap en 20.10) — eso era un workaround de esa época y hoy está de más. Con snap remove --purge en todos los snaps, incluyendo los de base (core20, core22, bare), los montajes se limpian solos. Antes de purgar el paquete, detén el servicio:\nsudo systemctl disable --now snapd.socket snapd.service snapd.seeded.service Desinstalamos el paquete de snapd:\nsudo apt purge snapd Quitamos el plugin de Snap de GNOME Software (en dado caso de estar instalado):\nsudo apt autoremove --purge snapd gnome-software-plugin-snap Limpiamos lo que quede:\nrm -rf ~/snap sudo rm -rf /snap sudo rm -rf /var/snap sudo rm -rf /var/lib/snapd Instalamos GNOME Software Center:\nsudo apt install --no-install-recommends gnome-software Actualización importante (2026): hoy apt puede reinstalar snapd solo con instalar ciertos paquetes — el caso más común es Firefox, que en Ubuntu moderno es en realidad un paquete de transición que instala por debajo la versión Snap sin avisar. Si vas a instalar Firefox después de esto, usa el repositorio oficial de Mozilla en vez del paquete de los repos de Ubuntu, o vas a terminar con snapd de vuelta sin darte cuenta. Para evitarlo del todo, se puede fijar snapd con prioridad negativa en apt:\ncat \u0026lt;\u0026lt;\u0026#39;EOF\u0026#39; | sudo tee /etc/apt/preferences.d/nosnap.pref Package: snapd Pin: release a=* Pin-Priority: -10 EOF Con eso, aunque algún paquete lo pida como dependencia, apt ya no lo instala solo.\nExtra: soporte Flatpak #sudo apt install gnome-software-plugin-flatpak flatpak remote-add --if-not-exists flathub https://flathub.org/repo/flathub.flatpakrepo ","date":"21 de septiembre de 2026","permalink":"/posts/tips-para-godubuntu/","section":"Archivo","summary":"\u003cp\u003eBueno, no se enojen, sé que a muchos no les gusta Snap, y sé que a unos sí. Esto va dirigido para quienes no nos gusta Snap xdxdxdddd. Ahora, yo no les aconsejo esto al cien por ciento, yo les recomiendo que si no quieren soporte Snap, mejor instalen Ubuntu Server y de ahí solo limpien snap y vayan instalando las herramientas que gusten, o bien que instalen PopOS (que es básicamente lo mismo).\u003c/p\u003e","title":"Tips para GodUbuntu (Original publicado en 2021)"},{"content":"Quiero compartirles una crítica que escribí para la clase de crítica musical con el maestro Armando Gómez Rivas, sobre una obra conocida.\nTráfico #—¡No mames, otra vez! —grito de manera silenciosa hacia el techo del camión.\nNos detenemos. No es un semáforo. No es un choque. Es una marea de gente cruzando la lateral con carteles y un megáfono que corta la tarde como una trompeta desafinada quejándose. Banderas de Palestina. Banderas rojinegras.\n—¡Qué molesto! Otra vez estos weyes quejándose por cualquier cosa —me digo.\nEl chofer baja del asiento y grita algo; nadie entiende mucho. A mi lado, un señor con gafete suspira largo, como si le pesara la ciudad entera en la garganta. En la parte de atrás, una morra de prepa desliza el dedo en su teléfono con todo el volumen arriba viendo TikToks. Una señora aprieta semillas y las mastica con un ostinato implacable.\nPienso en Bach —ese maldito vicio que me persigue en los pasillos del Conservatorio Nacional de Música— y en cómo, a las dos de la tarde, mi prioridad inmediata es no llegar tarde a clase. Pienso en la tarea de folclor que quizás no hice. Pienso en que, en la mañana, leí algo sobre Donald Trump y sus amenazas de bombardeos; pasó por la cabeza como un paréntesis distante: si acaso vuelan bombas en alguna parte, aquí seguimos atorados por una protesta en el chingado tráfico. A ver con qué madre van a salir esta semana.\nSaco el celular con el brazo entumido, atorado por cuerpos.\nqué pedo, we, ya llegaste al cnm? sí, we, desde hace rato xd wey, por fa avísale a Islas que voy tarde, hay manifestación y estamos atorados 😞 alv, va, we oye we… ¿hiciste la tarea de folclor? no mames que había tarea 😞 SÍIIII 😭😭 pinche viejo, ya nada más quiero pasar la materia vrga we, la hacemos en la siguiente hora we, tira paro no traigo feria y tengo un chingo de hambre. Préstame 50 varos y te los pago el lunes del hueso que me salga el fin de semana simón, pero ya apúrale Guardo el teléfono. El señor de al lado resopla otra vez.\nEl camión es una sinfonía: pedal del motor sostenido, golpes de frenado como ráfagas de platillo, voces que entran y salen en contrapunto. Hay más texturas aquí que en muchas salas de ensayo: polirritmias accidentales, síncopas de llantos, un bajo continuo de latas y fricción.\nMe acomodo los audífonos con la cancelación de ruido y me digo que así me salvo: yo elijo qué entra y qué no. Aunque en realidad todo entra. Me digo que soy músico, que eso implica tener oído, que si algo pasa lo notaré. Repaso mentalmente el pasaje de semicorcheas que siempre se me aprieta la mano derecha. Pienso en Islas cerrando la puerta. Pienso en que quizás si no hubiera estado chateando hasta tarde anoche no estaría ahora diciéndome esto.\nDe pronto entra Blue in Green de Miles Davis —un acorde largo que me pega en el esternón— y me sobresalto. ¿Desde cuándo había música?\nSaco el celular. La barra de reproducción avanza sin pausa. Reviso el historial de reproducción.\nAh.\nSe estaba reproduciendo 4′33″ de John Cage.\nLevanto la mirada, medio avergonzado.\nEl megáfono sigue. La señora sigue con el ostinato de semillas. El niño detrás dejó de llorar y ahora marca un ritmo torpe con el pie. El señor de al lado vuelve a suspirar. El motor retoma su pedal como si aquello nunca hubiera dejado de ser música.\nCuatro minutos y treinta y tres segundos. Yo, estudiante del Conservatorio, jurando que no estaba sonando nada.\nEl silencio nunca fue el problema.\n","date":"21 de septiembre de 2026","permalink":"/posts/trafico-critica/","section":"Archivo","summary":"\u003cp\u003e\u003cem\u003eQuiero compartirles una crítica que escribí para la clase de crítica musical con el maestro Armando Gómez Rivas, sobre una obra conocida.\u003c/em\u003e\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"tráfico\" class=\"relative group\"\u003eTráfico \u003cspan class=\"absolute top-0 w-6 transition-opacity opacity-0 -start-6 not-prose group-hover:opacity-100\"\u003e\u003ca class=\"group-hover:text-primary-300 dark:group-hover:text-neutral-700\" style=\"text-decoration-line: none !important;\" href=\"#tr%c3%a1fico\" aria-label=\"Ancla\"\u003e#\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/h2\u003e\u003cp\u003e—¡No mames, otra vez! —grito de manera silenciosa hacia el techo del camión.\u003c/p\u003e","title":"Tráfico (crítica)"},{"content":"Estoy seguro de que muchas personas hemos caído en la trampa de creer que nuestras acciones individuales sirven para, no sé, ¿frenar el avance del cambio climático en el mundo?\nPues no.\nA lo que solemos llamar \u0026laquo;consciencia colectiva\u0026raquo; puede entenderse como una especie de destello de lucidez en nuestro consumo o en nuestras vidas: intentar ser más conscientes para que, entre todos, podamos alcanzar un fin común.\nEl problema es que esa idea no contempla las condiciones materiales, las condiciones de clase ni las condiciones sociales. Muchas veces, esta supuesta consciencia colectiva existe únicamente como una forma moral de perdonarnos a nosotros mismos y decirnos que lo que estamos haciendo está bien.\nEntonces, todo se convierte en un problema de moralidad y de juicio.\nVemos que nuestro vecino está tomando agua Bonafont y pensamos: pinche sionista. Resulta que salió de su trabajo después de 12 horas, tuvo sed y le compró una botella de agua de 25 pesos al wey que vende chicles afuera de su trabajo godín, donde ni tiempo le da de leer noticias o manifiestos y, si tiene tiempo, lo va a usar para ver morras chichonas en TikTok o para jugar Candy Crush.\nEl muy desquiciado se atrevió a comprarle una botella a una empresa que deja sin agua manantiales y comunidades en distintas partes del país.\nHasta pareciera que la misma enajenación no es un accidente, ¿verdad? Hasta pareciera que las morras chichonas que le aparecen en su \u0026laquo;For You Page\u0026raquo; tampoco son un accidente. Porque el capitalismo no solo organiza nuestro trabajo y nuestro consumo: también organiza nuestro tiempo, nuestra atención y hasta nuestros deseos.\nY aquí también existe una conexión directa con el patriarcado. Mientras uno organiza históricamente relaciones de dominación sobre los cuerpos de las mujeres, el otro encuentra la forma de convertir incluso esa dominación, nuestros deseos y nuestra atención en mercancía.\nY sí: esas empresas son un cáncer para nuestra sociedad. Es más, chingue su madre Bonafont.\nPero pensar que nuestro querido amigo, mediante su consumo individual, está personalmente matando los bosques de la Selva Lacandona es cierto solamente hasta cierto punto. Porque tampoco necesariamente tiene otra opción.\nVivimos en una sociedad enajenada. Marx ya hablaba de cómo no podemos simplemente salir del capitalismo mediante un acto individual de voluntad. Inclusive nuestros compañeros que construyen proyectos autogestivos no pueden salir completamente del sistema capitalista en sí mismo.\nNo importa si, en su divina consciencia, plantan sus propios jitomates orgánicos: el planeta sigue quedándose sin agua y empresas como Bonafont, entre muchas otras, seguirán destruyendo el medio ambiente mientras las relaciones materiales que permiten su existencia permanezcan intactas.\nPor eso tenemos que cuidar mucho los discursos que apoyamos.\nEn una de esas le estamos haciendo el favor a los libertontos y nada más estamos moralizando nuestras acciones individuales para sentirnos bien con nosotros mismos.\nY con esto no quiero decir que alguien con mayor consciencia no deba evitar comprar productos que sabemos de antemano que causan daño a nuestras vidas, a nuestras comunidades o al medio ambiente.\nPero, ¿eso es realmente lo fundamental mientras el resto de la población continúa reproduciendo las condiciones que alimentan al capitalismo?\nPues no.\nPorque la clase dominante elige a quién dominar, pero la clase dominada no elige a su dominante ni las condiciones materiales bajo las cuales tiene que vivir. Sus formas de vida le son impuestas.\nPor eso, el llamado a la acción tiene que ser la toma y transformación de los medios de producción.\nPorque sí: sirve de muy poco que individualmente dejemos de consumir determinados productos si quienes deciden qué se produce, cómo se produce, cómo se distribuye y cómo se construye toda la agenda de consumo son los capitalistas.\nPero la toma tampoco puede quedarse en lo abstracto.\nTenemos suficientes ejemplos de procesos donde una toma sin una agenda política definida no conduce necesariamente a nada que beneficie a la clase trabajadora. Las discrepancias políticas, la falta de organización y la ausencia de un proyecto común pueden convertir una toma en un simple cambio de administradores.\nY la clase trabajadora es precisamente el sujeto político central de este texto.\nEl papel del partido político #El papel del partido político es esencial.\nUn partido no puede limitarse a ser un espacio de formación política, recaudación o adoctrinamiento electoral, como históricamente lo hizo el PRI y como, en muchos sentidos, también lo ha hecho Morena.\nEso es profundamente liberal.\nAquí sí creemos que el Estado debe fundirse con un proyecto político organizado, porque tiene que cumplir agendas populares, organizadas y democráticas.\nPero democráticas de verdad.\nNo esa democracia que consiste en que yo vote una vez cada seis años por Claudia Sheinbaum y después espere a que Jean Carlo (el mismo wey que durante años atacó a Morena y ahora ganó con Morena la candidatura de la GAM) tenga un destello de grandeza y mágicamente arregle las condiciones materiales de la alcaldía.\nSpoiler alert: nunca pasó.\nAquí creemos en una democracia participativa.\nUna democracia donde la población no sea solamente espectadora de las decisiones políticas, sino parte activa de la construcción de las condiciones bajo las cuales vive.\nLa sociedad la hacemos todos, independientemente de a qué nos dediquemos. Todos vivimos dentro de relaciones que nos enajenan y todos reproducimos, de una u otra forma, el sistema en el que existimos.\nPero precisamente por eso no basta con intentar ser individualmente más conscientes.\nSiempre nos tenemos que organizar.\nEscrito por: Alexis\n","date":"18 de septiembre de 2026","permalink":"/posts/consciencia-colectiva-no-sirve-objetivos-revolucionarios/","section":"Archivo","summary":"\u003cp\u003eEstoy seguro de que muchas personas hemos caído en la trampa de creer que nuestras acciones individuales sirven para, no sé, ¿frenar el avance del cambio climático en el mundo?\u003c/p\u003e","title":"¿Por qué la \"consciencia colectiva\" no sirve para lograr nuestros objetivos revolucionarios?"},{"content":"","date":null,"permalink":"/categories/politica/","section":"Categories","summary":"","title":"Política"},{"content":"La peor opinión que he escuchado sobre arte en México fue de unx maestrx del Conservatorio que dijo, y cito:\nYo no sé por qué le hicieron el funeral a Juan Gabriel en el Palacio de Bellas Artes y no a María Teresa Rodríguez, si ella hizo más por la música en México que Juan Gabriel.\n¿Ese tipo qué?\n","date":"12 de septiembre de 2026","permalink":"/posts/maria-teresa-rodriguez-juan-gabriel/","section":"Archivo","summary":"\u003cp\u003eLa peor opinión que he escuchado sobre arte en México fue de unx maestrx del Conservatorio que dijo, y cito:\u003c/p\u003e\n\u003cblockquote\u003e\n\u003cp\u003eYo no sé por qué le hicieron el funeral a Juan Gabriel en el Palacio de Bellas Artes y no a María Teresa Rodríguez, si ella hizo más por la música en México que Juan Gabriel.\u003c/p\u003e","title":"¿Ese tipo qué?"},{"content":"La implantación del sistema de afinación temperado, con sus estructuras armónicas, líricas, ritmos y hasta tempo, es herencia del arte europeo —no porque en sí mismo lo sean, sino por la forma en la que se presenta en nuestra cultura. Pensar fuera de esos sistemas es lo que conectará y creará identidad musical propia de cada autor.\nNo es necesario que uno deconstruya la música al cien por ciento, porque se vuelve desconectada de los referentes que permiten al oyente establecer conexiones, contrastes y significados, pero es importante desarrollar al menos uno de los pilares por los que se construye la música.\n¿La música debería ser dialéctica?\nLa creación no consiste en destruir al lenguaje hasta volverlo irreconocible, sino presentar las contradicciones dentro de él y que sea capaz de construir nuevas formas de expresión.\n","date":"11 de septiembre de 2026","permalink":"/posts/afinacion-temperada-dialectica-musical/","section":"Archivo","summary":"\u003cp\u003eLa implantación del sistema de afinación temperado, con sus estructuras armónicas, líricas, ritmos y hasta tempo, es herencia del arte europeo —no porque en sí mismo lo sean, sino por la forma en la que se presenta en nuestra cultura. 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Detrás de este proceso existe una historia personal marcada por problemas de salud mental que la institución conocía desde tiempo atrás. Desde 2024 he enfrentado episodios de depresión y una situación de vulnerabilidad emocional, psicológica y económica que impactó directamente mi desempeño académico.\nDerivado de la determinación administrativa de baja definitiva, mi salud se vio afectada de manera profunda, llegando a atravesar una crisis que incluyó intentos de suicidio. Esta situación fue comunicada y documentada mediante evidencia médica y psicológica entregada a la institución. Mi cuestionamiento principal es que, pese a tener conocimiento de estas circunstancias, considero que no existió un análisis suficiente desde una perspectiva humana y de derechos humanos sobre mi caso particular.\nEs importante señalar que nunca he negado mis responsabilidades académicas. Soy consciente de mi trayectoria, de los retrasos que he tenido y de la necesidad de cumplir con las obligaciones que implica estudiar una carrera profesional de música. Sé que debo estudiar, prepararme y responder ante mi formación artística. Sin embargo, también considero que una institución educativa pública tiene la responsabilidad de analizar cada situación individualmente, especialmente cuando existen condiciones de vulnerabilidad que pueden afectar la trayectoria de un estudiante.\nAnte la determinación de baja, presenté un escrito de inconformidad acompañado de documentación académica, médica, psicológica, laboral e institucional, incluyendo un informe cronológico de mi situación y evidencia relacionada con las inasistencias. Mi intención no era evadir responsabilidades, sino solicitar que mi caso fuera revisado bajo principios de proporcionalidad, legalidad y respeto a los derechos humanos.\nUno de los puntos centrales de mi inconformidad fue que la determinación sobre mi esfera jurídico-académica (o sea mi situación como alumno) se realizó sin que existiera una audiencia previa en la que pudiera exponer mi situación antes de afectar mi permanencia escolar. Considero que esto plantea una discusión importante sobre la aplicación del debido proceso dentro de una institución pública de educación artística.\nLos artículos 3°, 14 y 16 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establecen principios relacionados con el derecho a la educación, la seguridad jurídica, la legalidad y la obligación de que los actos de autoridad estén debidamente fundamentados y motivados. Desde mi perspectiva, estos principios deben aplicarse también dentro de los espacios educativos públicos, especialmente cuando las decisiones administrativas tienen consecuencias determinantes en la vida académica de una persona.\nEl 29 de junio de 2026 tuve una audiencia ante el H. Consejo Académico del Conservatorio Nacional de Música, acompañado por representación jurídica, camaradas de la Facultad de Derecho que han acompañado previamente a la SECNM en asesorías legales y procesos jurídicos. En dicha reunión pude exponer mi situación, explicar mi contexto médico, académico y personal, así como presentar los argumentos relacionados con la falta de audiencia previa y la necesidad de una revisión integral del caso.\nFinalmente, el Consejo Académico emitió una resolución el 8 de julio de 2026, en la cual confirmó la determinación administrativa previa, pero estableció una fecha extraordinaria para la presentación de mi examen público de piano. Reconozco que esta posibilidad permite continuar mi proceso académico, aunque considero que la discusión de fondo sobre el debido proceso y la atención a estudiantes en condiciones de vulnerabilidad continúa siendo necesaria.\nMi caso también forma parte de una experiencia más amplia como estudiante que ha participado en procesos de organización estudiantil y defensa de derechos humanos dentro del Conservatorio Nacional de Música. Desde marzo de 2025 dejé de ocupar cualquier cargo formal dentro de la representación estudiantil, por lo que las decisiones relacionadas con mi trayectoria actual no deben interpretarse únicamente desde una posición institucional o política previa.\nDurante mi participación estudiantil he defendido la importancia de que las voces de los estudiantes sean escuchadas, de que existan espacios seguros y de que las instituciones educativas sean capaces de acompañar a quienes atraviesan dificultades.\nMi participación política y social también ha estado vinculada con una perspectiva interseccional y con la causa Pro-Palestina y en favor de los derechos humanos. Dentro de ese contexto, durante el ciclo escolar 2025-2026 ocurrió un incidente relacionado con una bandera palestina colocada como expresión de solidaridad, la cual fue retirada sin autorización. Este hecho generó preocupación entre integrantes de la comunidad estudiantil respecto a la libertad de expresión y la posibilidad de manifestar posturas sociales dentro de un espacio educativo.\nTambién he expresado preocupación por prácticas institucionales relacionadas con procesos de baja y permanencia estudiantil. Como integrante de la comunidad he conocido casos en los que estudiantes han señalado no haber tenido espacios suficientes de escucha o audiencia antes de decisiones que afectaron sus trayectorias académicas. Considero que cualquier institución pública debe garantizar procesos transparentes, individuales y respetuosos de los derechos humanos.\nLas y los docentes del Conservatorio Nacional de Música, como servidores públicos, cuentan con derechos, pero también con obligaciones derivadas de su función. Quienes participan en espacios académicos y administrativos tienen la responsabilidad de actuar bajo principios de imparcialidad, legalidad y respeto hacia las personas estudiantes.\nHe escuchado expresiones y calificativos hacia mi persona como \u0026laquo;dictador\u0026raquo;, \u0026laquo;revoltoso\u0026raquo;, \u0026laquo;comunista\u0026raquo;, \u0026laquo;rebelde\u0026raquo; y \u0026laquo;chairo\u0026raquo;. Sobre esto quiero decir algo con claridad: mi identidad política no debería ser motivo de descalificación dentro de una institución educativa. Sí, soy comunista, y para mí no representa un insulto; representa una convicción relacionada con la búsqueda de una sociedad más justa y con mejores condiciones para quienes históricamente han sido vulnerados.\nPresuntamente las academias, coaccionando con los órganos colegiados, han actuado perjudicando de manera permanente carreras de jóvenes artistas. Mis convicciones políticas, a comparación de las intenciones previamente mencionadas, no tienen como objetivo perjudicar carreras de jóvenes estudiantes de arte ni imponer intereses personales. Al contrario, mi lucha ha estado enfocada en defender que las instituciones educativas sean espacios donde todas las personas puedan desarrollarse con dignidad y sean espacios que protejan a estudiantes en situaciones vulnerables, mejorando las condiciones generales de la escuela.\nHe logrado enfrentar procesos administrativos complejos y abrir espacios de diálogo que antes parecían cerrados. Pero esta experiencia también me recuerda que la defensa de derechos requiere constancia, organización y responsabilidad.\nEsta es una invitación formal a que asistan a mi examen público, que se llevará a cabo el 6 de agosto en la Sala 34 \u0026laquo;Alfredo Bablot\u0026raquo; del Conservatorio Nacional de Música, a las 12:00 p.m. Después de que, por sus procesos infundados, casi decido quitarme la vida, y destruir toda mi carrera. No prometo darles un recital de calidad, pero sí uno que demuestre que a pesar de sus atropellos como servidores públicos, la convicción puede más, porque yo daría la vida por mi convicción política, y esa es la diferencia que tengo con esos órganos colegiados: mi convicción no se basa en aspiraciones personales, sino en la lucha colectiva. Yo no soy una excepción, soy parte de una violencia institucional frecuente que se realiza en los espacios de educación pública. Me dieron un mes, después de haberme quitado dos para poder estudiar.\nPueden poner en los comentarios a quién más han dado de baja sin audiencia previa, a quién más han atropellado las instituciones y las academias rancias.\n","date":"13 de julio de 2026","permalink":"/posts/cnm-debido-proceso-derechos-estudiantiles/","section":"Archivo","summary":"\u003cp\u003e\u003cem\u003eMi proceso académico en el Conservatorio Nacional de Música: una lucha por el debido proceso, la salud mental y los derechos estudiantiles.\u003c/em\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDurante los últimos meses he atravesado un proceso académico y administrativo dentro del Conservatorio Nacional de Música que ha representado uno de los momentos más difíciles de mi trayectoria como estudiante, músico y persona.\u003c/p\u003e","title":"El CNM presuntamente ha dado de baja a estudiantes de manera inconstitucional por años"},{"content":"Escuchando a Claudia Sheinbaum diciendo que los extremos se juntan y que todo el tema de la CNTE es resultado de la televisora de Salinas Pliego (el mismo Salinas Pliego que se quiere ver como \u0026laquo;revolucionario\u0026raquo; solo porque el gobierno actual no está alineado a su ideología, pero pregúntenle a Carlos Slim cómo es su relación con la 4T, el Carlos Slim que dijo que la jubilación debería ser a los 75 años. ¿Quién será peor? ¿El empresario nazi o el empresario fascista?), me hace recordar por qué los reformistas son bobos, y por qué la socialdemocracia es cómplice del aparato liberal-burgués.\nLos momentos en los que la izquierda (liberal, progresista y cómplice de la burguesía) falla, es cuando se empiezan a generar las crisis. Ahí es cuando el panorama político liberal se agrieta y pueden surgir dos caminos: el de la derecha que es una vía autoritaria, con un capitalismo más severo y un Estado más fuerte o el de la vía socialista a través de las organizaciones obreras, sindicales y agrarias.\nAmbos son supuestos \u0026laquo;extremos\u0026raquo;, pero veamos qué ofrece cada uno.\nEl liberalismo político es la administración de las contradicciones del capitalismo sin cuestionar sus bases materiales; promete derechos y representación, pero preserva la propiedad privada de los medios de producción y el dominio de la clase burguesa.\nLa derecha es la respuesta reaccionaria a las crisis del liberalismo: busca restaurar el orden mediante la disciplina, el nacionalismo, la represión o el fortalecimiento de las jerarquías sociales, manteniendo intactas las relaciones de explotación capitalista.\nLa socialdemocracia propone conciliar los intereses del trabajo y el capital mediante reformas y negociación institucional. Una conciliación que históricamente ha dejado más problemas que respuestas: en Alemania (con el SPD), bajo su gobierno socialdemócrata, terminaron matando y persiguiendo socialistas (del KPD) en nombre de la estabilidad, y eso fue justo lo que permitió que Hitler llegara al poder.\nRosa Luxemburg, hacia 1907–1921. Asesinada en 1919 por los Freikorps con la aquiescencia del gobierno socialdemócrata alemán (SPD) — fotografía de dominio público, Wikimedia Commons.\nEl socialismo es una alternativa a esta lógica liberal; es salir de la dicotomía de izquierda y derecha construida dentro del propio orden burgués y buscar una superación que nace del mismo capitalismo, pero tratando de eliminar sus contradicciones, es decir, abolir la explotación del trabajo por el capital y construir una sociedad basada en la propiedad social de los medios de producción y el poder democrático de la clase trabajadora.\nEntonces, lo que hace la socialdemócrata Claudia Sheinbaum es autodeclamarse LA IZQUIERDA. Las bases materiales de Morena no son socialistas, son socialdemócratas, hasta dentro de sus primeros estatutos. La socialdemocracia es para bobos y el reformismo es precisamente la herramienta para mantener a la clase trabajadora sometida: le quita su poder organizativo, desarticula la lucha y la convierte en espectáculo, no en un sujeto político activo.\nLa gente votó por Morena creyendo que era una revolución popular. Y claro, los socialdemócratas siempre se agarran de eso: de la esperanza de la gente en que su voto va a cambiar algo.\nSpoiler: no cambia nada.\n","date":"10 de junio de 2026","permalink":"/posts/traicion-la-socialdemocracia/","section":"Archivo","summary":"\u003cp\u003eEscuchando a Claudia Sheinbaum diciendo que los extremos se juntan y que todo el tema de la CNTE es resultado de la televisora de Salinas Pliego (el mismo Salinas Pliego que se quiere ver como \u0026laquo;revolucionario\u0026raquo; solo porque el gobierno actual no está alineado a su ideología, pero pregúntenle a Carlos Slim cómo es su relación con la 4T, el Carlos Slim que dijo que la jubilación debería ser a los 75 años. ¿Quién será peor? ¿El empresario nazi o el empresario fascista?), me hace recordar por qué los reformistas son bobos, y por qué \u003cstrong\u003ela socialdemocracia es cómplice del aparato liberal-burgués\u003c/strong\u003e.\u003c/p\u003e","title":"Traición: la socialdemocracia"},{"content":"Hay un momento que tuve hace poco, una sensación de resolución en mi cabeza que después tuvo el sabor de amargo. Fue ese momento donde ya no dices \u0026laquo;la clase obrera\u0026raquo;, sino que ves a alguien específico, con las manos ásperas, que come rápido porque el tiempo no le pertenece, y me vi a mí y vi a mis padres, a mi hermano, a mis amigas y amigos, a mis compañeras y compañeros de trabajo y escuela. Y algo se mueve.\nNo es que la teoría estuviera mal. Es que a veces se nos olvida que toda teoría es incompleta hasta que la carne la habita.\nLas superestructuras no son diagramas en un libro. Son la forma en que tu vecino habla de los pobres con vergüenza, siendo pobre. Son la culpa que sientes cuando descansas. Son el orgullo mal puesto en el sacrificio, como si sufrir más te hiciera más real. Están en el lenguaje, en el deseo, en lo que consideras éxito o fracaso, operando silenciosamente, mucho antes de que tengas palabras para nombrarlas.\nY lo más sutil, también están en uno. No como visitante sino como estructura, como forma de vida. La clase no es solo lo que tienes o no tienes, es cómo percibes el mundo, qué te parece natural, qué te indigna y qué normalizas sin notarlo.\nVer eso en los demás es relativamente fácil. Verlo en uno mismo requiere una honestidad que incomoda, porque implica que nunca fuiste el observador neutral que creías.\nEl obrero que se cansa es uno mismo, misma o misme también. El que ama y ríe y a veces no llega a fin de mes o llega justo. La profundidad de la gente que te rodea no está a pesar de las condiciones materiales, está completamente atravesada por ellas, tejida con ellas.\nEso no es pesimismo. Es precisión. Y es ahí donde, ahora más que nunca, es indispensable leer a Marx.\n","date":"30 de mayo de 2026","permalink":"/posts/la-clase-obrera-no-es-un-concepto/","section":"Archivo","summary":"\u003cp\u003eHay un momento que tuve hace poco, una sensación de resolución en mi cabeza que después tuvo el sabor de amargo. Fue ese momento donde ya no dices \u0026laquo;la clase obrera\u0026raquo;, sino que ves a alguien específico, con las manos ásperas, que come rápido porque el tiempo no le pertenece, y me vi a mí y vi a mis padres, a mi hermano, a mis amigas y amigos, a mis compañeras y compañeros de trabajo y escuela. Y algo se mueve.\u003c/p\u003e","title":"La clase obrera no es un concepto"},{"content":"Irónicamente mis compañerxs egresadxs son más conscientes de la situación de la música académica en el país que lxs estudiantes. No es accidente, pero es preocupante la omisión de la formación del pensamiento crítico en las escuelas de arte. ¿A caso el arte no debe ser crítico?\nDejando de lado posturas (como la postura ya inservible de izquierda o derecha), lxs estudiantes de arte deben entender en qué mundo están contenides, porque el mundo no es ajeno a quienes son usuarixs de estas escuelas.\nNo importa si es en la FaM, el CNM, la ESM o la Olin: estas escuelas se usan para perpetuar los mismos vicios elitistas.\n","date":"26 de abril de 2026","permalink":"/posts/escuelas-de-arte-y-pensamiento-critico/","section":"Archivo","summary":"\u003cp\u003eIrónicamente mis compañerxs egresadxs son más conscientes de la situación de la música académica en el país que lxs estudiantes. No es accidente, pero es preocupante la omisión de la formación del pensamiento crítico en las escuelas de arte. ¿A caso el arte no debe ser crítico?\u003c/p\u003e","title":"Las escuelas de arte no enseñan a pensar"},{"content":"Soy Alexis Martínez Gasca, pianista, compositor, docente, estudiante de la ingeniería en sistemas computacionales, comunista y militante de la curiosidad.\nNací y vivo en la Ciudad de México. Mi formación y mi vida han transcurrido entre dos mundos que, aunque a primera vista pueden parecer muy distintos, para mí están profundamente relacionados: el arte y la tecnología.\nEstudié piano durante más de una década y fui estudiante del Conservatorio Nacional de Música, institución que marcó una parte fundamental de mi formación. Ahí no solamente aprendí a interpretar música; también conocí las contradicciones de la educación artística, las dificultades que enfrentan los estudiantes y la dimensión política de las instituciones culturales.\nDurante mi paso por el Conservatorio participé activamente en la organización estudiantil. Fui integrante de la Sociedad Estudiantil del Conservatorio Nacional de Música (SECNM) y posteriormente fui presidente de la organización, además de participar en la Brigada Silvestre Revueltas y en distintos procesos de organización y movilización estudiantil.\nEl activismo terminó convirtiéndose en una parte inseparable de mi manera de entender la realidad. Me interesa la política no como un espectáculo de partidos, elecciones o personajes, sino como una forma de comprender cómo se organiza la sociedad, quién posee el poder, quién produce la riqueza, quién toma las decisiones y cuáles son las condiciones materiales que determinan nuestras vidas.\nMi perspectiva política parte de una tradición marxista-leninista, materialista y antiimperialista. Eso no significa que pretenda que todo lo que escriba aquí deba leerse como una verdad incuestionable. Al contrario: una de las razones por las que existe este espacio es precisamente para discutir, analizar y someter las ideas a crítica.\nTambién soy pro-Palestina. Alegorías reconoce el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación y busca dar espacio a la discusión sobre Palestina desde una perspectiva anticolonial y antiimperialista. Para mí, hablar de Palestina no es una cuestión distante o puramente geopolítica: es hablar de ocupación, desplazamiento, colonialismo, poder, resistencia y de las vidas concretas de millones de personas.\nPero Alegorías no es únicamente un blog político.\nSoy músico. El piano ocupa una parte central de mi vida y la música es probablemente la disciplina que más ha influido en mi forma de observar el mundo. Me interesa la crítica musical, la historia de la música, la composición, la interpretación y, especialmente, la relación entre las obras artísticas y las sociedades que las producen.\nNo creo demasiado en la idea de que el arte exista completamente separado de su contexto. Una obra puede ser hermosa y, al mismo tiempo, estar atravesada por las condiciones económicas, políticas y culturales de su época. Una canción puede ser entretenimiento, pero también puede convertirse en memoria, protesta, propaganda, identidad o resistencia.\nActualmente también estudio Sistemas Computacionales.\nY aquí aparece mi otra gran obsesión: Linux.\nSoy aficionado al software libre, GNU/Linux, la administración de sistemas, las terminales, los servidores, la automatización y todo aquello que ocurre detrás de las interfaces que utilizamos todos los días. Me interesa entender cómo funcionan realmente las computadoras, desde la línea de comandos hasta los servicios que mantienen funcionando una infraestructura.\nMi interés por Linux no es solamente técnico. También existe una dimensión política en la forma en que pensamos la tecnología: quién controla las herramientas, quién posee la infraestructura, quién tiene acceso al conocimiento y qué ocurre cuando nuestra vida cotidiana depende de plataformas que no controlamos.\nPor eso me interesa aprender tanto de sistemas como de sociedad.\nEn este blog pueden aparecer, el mismo día, una crítica a una institución cultural, una reflexión sobre una sinfonía, una explicación sobre Linux, una discusión sobre software libre, un análisis político o simplemente una idea que llevaba tiempo dando vueltas en mi cabeza.\nNo intento mantener una separación artificial entre todas esas cosas.\nLa música, la política, la tecnología y la cultura forman parte de la misma realidad.\n¿Por qué \u0026laquo;Alegorías\u0026raquo;? #Porque una alegoría permite hablar de algo a través de otra cosa.\nUna obra musical puede hablar de una sociedad sin mencionar una sola palabra sobre política. Un programa puede revelar una determinada concepción del trabajo. Una institución cultural puede reproducir relaciones de poder mientras se presenta como neutral. Una canción puede convertirse en un documento histórico.\nMe interesan precisamente esas conexiones.\nLas cosas que están detrás de las cosas.\nAlegorías es mi espacio para escribir sobre ellas.\nAquí encontrarás crítica política, crítica musical, activismo, cultura, tecnología, Linux, pensamiento, historia, reflexiones personales y, probablemente, muchas contradicciones.\nNo prometo tener siempre la razón.\nSí prometo intentar pensar lo que escribo.\nY si alguna vez una idea aquí te incomoda, te obliga a investigar un poco más o simplemente te hace pensar \u0026laquo;espera, ¿y si las cosas no son exactamente como creía?\u0026raquo;, entonces este blog habrá cumplido su propósito.\nBienvenido a Alegorías.\n","date":null,"permalink":"/about/","section":"Acerca","summary":"\u003cp\u003eSoy \u003cstrong\u003eAlexis Martínez Gasca\u003c/strong\u003e, pianista, compositor, docente, estudiante de la ingeniería en sistemas computacionales, comunista y militante de la curiosidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNací y vivo en la Ciudad de México. 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